martes, 24 de marzo de 2009

El aburrimiento no es lo peor.

La mayoría de la gente tiene un pensamiento similar respecto del reposo. La mayoría de la gente que nunca tuvo que hacerlo. Yo misma, por ejemplo, hace tres o cuatro meses atrás. El pensamiento es: y bueno, estas tirada sin hacer nada, qué mas querés. La única contra es el aburrimiento.
Digamos que desde afuera se ve así. Pero como en tantas cosas, la experiencia cambia la mirada.

Reposar significa detenerse. De un día para el otro, siempre con un motivo suficiente, no quedan más alternativas que postrarse. Lo que está en juego es tan valioso que vale la pena. Eso no está en discusión. Pero lo cierto es que ese valor no desarticula otros aspectos personales que, por cierto, son los que lo sostuvieron a uno durante el tiempo transcurrido.
En mi caso, los años de infertilidad, estimularon mi –pre existente- pasión por el trabajo. Fue mi soga en más de una oportunidad. Como así también otras inquietudes como la literatura.

Hacer reposo significa dejar tu vida por un tiempo. O al menos la que venía siendo tu vida. Meses. Lo que hacías no lo haces más. Los lugares adonde ibas, no vas más. La gente a la que veías a menudo, salvo que sean de confianza y te visiten, no la verás por un largo tiempo. Si te gustaba manejar no podrás a hacerlo. No iras a caminar al atardecer. Olvidate de hacer yoga para embarazadas, grupos de reflexión y cualquier pelotudez que te haga sentir una panzona más. No harás planes para ir al teatro. Si una amiga festeja su cumpleaños o se casa, te disculparás por no poder asistir. Si pensabas ir de compras, no podrás hacerlo. Tendrás que pedirle a tu marido que afile su mal gusto, si total no vas a ir a ninguna parte. Llegas al patetismo de arreglarte en exceso y con entusiasmo (eso es lo peor) para ir al médico. Aprovechas para maquillarte, arreglarte el pelo, y ponerte la poca ropa que te entra. El resto del tiempo andas con algo suelto que no moleste en la cama.

La cabeza está lista para detener todos esos impulsos que antes eran cotidianos y libre para pensar boludeces por doquier. No se trata sólo de lamentarse por la vida suspendida sino de temer lo que pueda suceder con ella luego de todo este quilombo. Cualquier mujer que trabaja debe dejar sus ocupaciones cuando nace el niño y retomarlas unos meses más tarde, eso ya genera la incertidumbre de lo que vendrá. Sobretodo si el trabajo es independiente. Reposando todo el embarazo, es mucho más que dos o tres meses. Entre una cosa y otra será casi un año.
Desde que comencé a trabajar, jamás estuve un año sin hacerlo. He ido acumulando granitos de arena, uno sobre el otro sin detenerme. La tenacidad me caracterizaba, tanto como ahora el miedo.

Qué pasará después. Podré retomar el ritmo o me convertiré en una mujerona (he aumentado muchos kilos que temo no poder bajar luego, pero ese es otro post) aletargada que solo habla de pañales, limpieza y chismes del programa de Rial.
Los temas de conversación. Eso abre a dos cuestiones.
Una de ellas es que uno habla de lo que vive. Estando en cama no son muchas las anécdotas, ni muy interesantes. Cuando llega mi marido de trabajar, juro que reprimo esos comentarios, los de Rial, por ahora de los otros no tengo.
La otra es la disponibilidad absoluta cien por ciento del tiempo. Antes no era raro que alguien llamara a mi celular y no respondiera. Que no lo hiciera ese día y tal vez al siguiente tampoco. Ahora, el reclamo es: qué puede estar haciendo. La frase “estoy ocupada” parece haber perdido solvencia. Con un costado nefasto dentro de la pareja. En otra situación podía histeriquear un poco con el “me voy, vuelvo tarde”, “salgo con mis amigas”, que me llame y no responderle. Nada de eso existe ahora. Estoy siempre en el mismo lugar. No creo que eso sea un buen condimento para el deseo y si le sumamos los kilos ni hablar.

Así que la dificultad del reposo no es, al menos en mi caso, el aburrimiento. Siempre encuentro algo para hacer. Sino más bien lo difícil que es renunciar a todo (o casi todo) lo que antes me daba seguridad, para unirme a un barco que para mí, es el más incierto de todos.

9 comentarios:

Verte dijo...

Que interesante! Vamos a dejar de lado el tema miedos y el tiempo que tiene esa cabeza para pensar cosas feas. Hecha esta salvedad, no hay nada de que preocuparse.
Cuando nacen los hijos, a las mujeres que hacíamos una vida como la tuya nos pasa lo mismo que a vos ahora. Tu mundo tal como era dejó de ser: los lugares adonde ibas, no vas más. La gente a la que veías no la ves más. La ropa que te ponías, no la usas más...y no todas somos Pampita que a los 20 días de parir está desfilando. Nuestro cuerpo es una aguaviva. Entonces, el puerperio no te va a sorprender. Lo vas a llevar como una reina.
Y no te dejes llevar por el prejuicio de que las mujeres que no trabajan no son interesantes. Vos tenés un backup encima que no te lo saca nadie.
Punto a favor: no te aburrís.
Ah, y cuando quieras llamame y charlamos de Rial.

maju38 dijo...

pase a dejarte un beso y me quedé... espero poder acompañarte en estos tiempos de reposo yo recien comienzo mi camino, el segundo...
no dejes de escribir que hace bien y seamos honestas: cuantos miran a Rial y no dicen nada eh?? verte tiene razon en todo lo que dijo...
un beso desde mardel, totalmente desvelada 1.57 AM...

Zeta dijo...

Verte,

A ver si entendí: mejor me dejo de soñar que esto tiene vuelta atrás, no? Entonces esto puede ser aún peor. Noooo! jajaj Y bueh, ya veré.

Maju,

Gracias por quedarte. Por ahí yo también pueda acompañarte con mis relatos. Besos.

Zeta

Verte dijo...

Esteee...no, no es que puede ser aún peor. Simplemente son etapas. Vas a pasar a la siguiente pantalla, que como en todo videogame va a ser mejor pero también más exigente. Vos vas a ser diferente y hay una parte tuya que va a dejar de ser como era (en tu caso esto está pasando ahora también) y cada mujer tiene que hacer el duelo.
Dicen que Laura Gutman lo explica bien, pero para ser sincera nunca logré pasar de página. Así que mejor seguí viendo a Jorgito y distrayendo el coco con huevadas.

Zeta dijo...

Ok. Verte entiendo. Tenes razón con lo del duelo. Así que acabo de llamar a mi analista. Pasar de pantallas es lindo y difícil a la vez.
Gracias.

Besos

Luisina dijo...

Hola, cómo estás? Bueno, es obvio que no me conocés...jejeje. Espero que no sientas que soy una desubicada ;)
Llegué a tu blog no recuerdo muy bien cómo...y viste, saltando de vínculo en vínculo a la 1am perdí el mapita ;)
Ahora que estas en reposo leé!!! aprovechá!!! yo empecé a informarme tardísimo y me perdí algunas cosas...
Laura Gutman es genial, realmente cambió mi vida y me ayudó a encontrarme con la "maternidad consciente" como yo lo llamo. No leí su último libro, pero "La maternidad y el encuentro con la propia sombra" y "Crianza, violencias pasivas e invisibles" son increíbles. Llegué a ellos con terribles prejuicios, pensando que era autoayuda...y no, es psiconaálisis puro...me encantaron! "Crianza" tiene un capítulo buenísimo dedicado a la infertilidad, lo plantea de una forma con la cual seguramente muchas mujeres infértiles no coincidan...pero vale la pena leerlo.
Si leés en inglés, definitivamente "The baby book" el famoso libro del Dr. Sears, y si no (o también, mejor dicho) el libro del doctor Carlos González "Bésame mucho, cómo criar a tus hijos con amor" (yo lo tengo en word si querés te lo mando). También recomiendo a Michael Odent, y a Casilda Rodrigañez. Finalmente no olvidemos la lactancia, está el de carlos González "Un regalo para toda la vida" y también (este tb lo tengo en word) "Guía práctica de lactancia".
Leé y disfrutá...estas cerquita de alcanzar el seuño :)
Un blog que adoro es www.familianatural.org también te lo recomiendo, así como el foro. Más allá de tu condición infértil...correte de ese lugar!!! estás embarazada...más allá de los miedos, está bueno empezar a pensar en el bebé por llegar :)
Toda la suerte del mundo...
Besos
Luisina

Luisina dijo...

ah, me olvidé de contarte que yo también estuve dos meses en reposo...es muy, muy duro, pero vale la pena.

Consuelo? dijo...

Mujer, por fín he encontrado una colega del reposo, me pasé en total 1 año 1 mes en cama para tener el hijo que tengo..... te puedo decir que todoooooo vale la pena.

Se lo terrible que es llevar una vida como que estuvieses enchufada a la corriente electrica y en un abrir y cerrar de ojos, meterte en la cama, la odiosa cama, el tener que estar acostada sobre el lado izuierdo hasta que te salgan callos, te aprendes toda la programación de la televisión por cable o satelital, hace 10 años no estaba el wi-fi y un notebook era un sueño lejano casi inaccesible.... entonces cuando llegaba el esposo a atender y hacer todos los quehaceres de la casa en la noche, esas dos horas sentada frente a un computador jugando aunque sea canastas en internet..... era el placer más grande que podría haber experimentando durante todo mi embarazo.

Se lo que es sentirse una carga, un elemento inservible para el entorno, para que decir decir de la buena voluntad de los vecinos que no se pusieron de acuerdo y me tuvieron una semana completa comiendo pastas mientras mi marido figuraba en la selva por ahí mas arriba de misiones trabajando, el se fué llorando y casi clandestinamente a media noche me levantaba para ir a enviarle un correo electronico diciendole como estaba nuestro añorado tesoro.....porque clandestino porque si algún vecino se daba cuenta el sermón era más grande que el de la montaña.

Que más quieres que te enumere, se lo que es bañarse cada tres días pues de mugre aún no se ha muerto nadie, del olor a conjunto tampoco, se lo que es estar en veda de sexo por más de un año, y cualquier minima exitación te produce contracciones, entonces puedes estar al borde del suicidio por querer comerte a tu amado pero no se puede si quieres tener ese hijo seguir jugando a ser una momia comilona que acumula y acumula kilos y todos felices porque sigues adelante.......de verdad es que se lo que es estar con el poto en las manos por lograr ser madre y que nadie practicamente te tome en cuenta a ti, toda la preocupación es orientada a tu bebe.

Pero cuando nace esa cosa maravillosa quedas enbobada, y despues las anecdotas continuan pasando pero en el momento es una tragedia, si hasta me cague en los pantalones por un bendito colico y seguí caminando con mojon por más de una hora........ ser madre te come toda la dignidad y todo lo que era tu vida antes de serlo.....ahora 9 años más tarde cada beso, abrazo, te quiero, cada conversacion, el dormirnos juntos de la mano cuando mi esposo anda de viaje, cuando pintamos juntos, cada detalle va transformando todo ese embarazo torturado en una historia apasionada llenar de amor y esperanza...... si me preguntas si para tener otro hijo viviria lo mismo de nuevo, claro que si aunque me cague dos veces la misma paloma

Sigue adelante con ese maravilloso y horroroso reposo, disfruta cada momento que puedas disfrutar, pues es más saludable, pues yo me pasé ese año un mes cagada de susto y no puedo volver el tiempo atrás para cambiar esa actitud, pero valió la pena y no me arrepiento de nada porque el resultado es maravilloso.

Mis disculpas por lo extenso pero solo quiero que sepas que no eres la única, no somos ni las primeras ni las ultimas, y lo que no te mata te fortalece, un beso y cuenta con mi compañía.

Zeta dijo...

Consuelo,
Me sentí identificada en muchas de tus escenas del reposo... es increible pero hasta que uno no lo vive no se le ocurren un montón de cosas que suceden.
Menos mal que no soy la única!
Beso!