martes, 14 de abril de 2009

Cosas que pasan


- Mi cuñada, tuvo hace poco. Nació unas semanas antes y lo tuvo que dejar en neo. Pero ella, noooo, estaba hecha mierda mi cuñada. Estaba en reposo, no sé, desde la semana 24. Tenía mil quilombos.

- 24! Ah, nooo, bueno, claro.

Con mi semana 23, en reposo desde la 16 (hasta el parto), yo permanecía en silencio. Sentada en el medio de ellas, que hablaban sin parar, esperando a que la obstetra me llame de una buena vez. Igriega me miró desde la otra punta de la sala. Nos reímos. Me manda un mensaje: Vos estás RE hecha mierda!
Y sí, pero mi pichón pateaba desde la panza, como diciendo: ¡qué se creen esas dos!

4 comentarios:

Mónica dijo...

lero lero, candelero!!! Al chiquito le importa un pomo lo que hable la gilada, está demostradísimo!

Anónimo dijo...

Ese es mi sobrino!!!!... tratando de hacerse escuchar y defendiendo a su mama desde chiquito!!!
Segui asiiiiiiiiii

Dinella dijo...

Reitero por acá mi aplauso por la 23 !!!
Buenísimo lo de la sala de espera jaja ! y bue, somos una especie exótica en medio de un mundo perfectito ...
Besos a los tres y seguimos en el aguante al chiquitín !

Consuelo? dijo...

ellas son las que están hechas mierda por no tener tino ni respeto, nosotras por el reposo podemos terminar como bolas, pero mierda jamás!!! Guerreras siempre!!!!

muy buenos tus post zeta