martes, 16 de junio de 2009

¿Me está pasando a mí?

Quien piense que vivimos directamente en la realidad sin mediaciones, ha tenido la suerte de que realidad “real” y "psíquica" más o menos se hayan puesto de acuerdo. En verdad eso es simple suerte o feliz coincidencia. Lo cierto es que cada una cabalga en sendas diferentes. La verdadera está allí dando sustento, sí, pero de ahí a que uno acceda directamente, un abismo.
En la que normalmente estamos instalados es en la propia, la de la cabeza, la que podemos pensar, en base a la que tomamos decisiones, disfrutamos, sufrimos, etc.

Gracias a esta independencia, cada una puede ir por su lado con una distancia tal que, por ejemplo, una tenga una panza de 32 semanas y aún siga teniendo una mentalidad infértil. Quiero decir, me identifico más con eso que con los sitios de bebés y mamás.
Creo que lo que verdaderamente me sucede es que mi cabeza, al haber quemado todos los cartuchos, no logra armar una representación clara y sencilla de sí misma embarazada y pronta a parir. Entonces algunas cosas simples parecen ajenas. Puedo decir cuál es mi fecha estimada de parto, sacar cuentas y saber que faltan sólo alguna semanas, puedo incluso pensar un nombre para mi hijo, pero todo se mantiene a una cierta distancia de mí. Como si fuera por la colectora, como decía el otro día. Hablo, pero no termino de apropiármelo. Es como si yo todavía siguiera siendo la otra, esa que no puede tener hijos, que lucha sin resignarse por logar lo que quiere.
Supongo que para los grandes cambios uno no puede prepararse. Lo agarran a uno siempre mal parado. Antes de perder a nuestro primer bebé, yo nunca me había imaginado que me iba a convertir en madre en aquel parto, mucho menos que iba a pensar todas las cosas que pensé y que la vida me iba a cambiar por completo. Creo que no hay modo de imaginarlo. Allí, la realidad supera cualquier imaginación, le hace un agujero gigantesco a la cabeza y le dice: ¡¿a ver cómo te arreglas con esto?!
Es posible que me encuentre en el umbral de una situación similar en estructura, pero sin duda mucho más bella por su resultado. Y no logro acomodar mi cabeza de manera que fluya con naturalidad.

Debo admitir que entre esos cartuchos quemados de los que hablaba, hay algunos de los que no se vuelve fácilmente. No fue sencillo devolver el cochecito, apurarnos a llamar al negocio de la cuna para que no comenzaran a hacerla, guardar todas las ilusiones en una caja junto con toda la ropa y los juguetes que le había comprado. Era una soga demasiado larga que habíamos echado a correr y tuvimos que recogerla metro por metro. En cada uno se nos fue un pedacito de nosotros.
Estos días me animé a comprar algunas cosas mínimas, muy básicas. Y en ese acto no me abandona la idea: y si estoy comprando y luego tengo que guardarlo, si esto nunca adquiere el sentido que tiene, si tengo que devolverlo, si el momento que sueño en esta compra nunca llega, si estoy dando pasos en falso, etc., etc.

Tengo un recuerdo muy triste del primer embarazo. Habíamos ido con mi vieja a comprar ropita. Yo elegía pijamitas, baberos, medias, la vendedora me ofrecía de todo, argumentando en qué momentos yo iría a necesitar todo eso. A casi todo le decía que sí, pero debo admitir que en varias ocasiones pensé: y si estoy comprando y en mi panza las cosas se detuvieron.
Tres días después comenzó el infierno. Debo confesar que en aquel embarazo no tenía miedo. Aunque sí me perseguía una serie de pensamientos extraños. Todos ellos referidos a la muerte, que yo trataba de alejar una y otra vez, juzgándolos sin fundamento. En verdad, no lo tenían. La vida no lo tiene.
En este embarazo tengo mucho miedo, se me repiten como loros sensaciones de aquel. Pero hay una diferencia, esta vez, en lo más profundo de mi corazón siento que en poco tiempo estaré escuchando el llanto de mi bebé.

14 comentarios:

Iris de Brito dijo...

Lo más interesante, es que puedas identificar el problema, sus causas y cómo te afecta. Ahí está resuelta la mitad de la situación. El resto lo resolverá el llanto de tu hijo y su inefable presencia!! Ya casi!!
Un abrazo,
Iris

Anónimo dijo...

Hola Zeta,
te leo hace un tiempo, pero ahora me animo a escribirte.
Te entiendo y mucho!!!! No he pasado por una pérdida (que me imagino lo feo que debe ser), pero si por varios tratamientos.
Te comprendo porque a mi durante mi embarazo me pasaba lo mismo. Compré la mayoría de las cosas recién pasado el septimo mes. Iba a las ecos con miedo............
No me podía hacer a la idea de como sería ser mamá. Pero ahora tengo a mi bebito conmigo y es lo máximo!!!!
Se aprende de a poco y una se va relajando también de a poquito...aunque si....en mi cabeza siempre tengo presente el tema de la infertilidad...que le vamos a hacer...es lo que nos tocó.
Toda la suerte del mundo, de todo corazón de una mami a otra. (Si Zeta..ya sos mamá)
Besote,
Bibi

Mariela dijo...

Zeta querida, es dificil dejarte un mensaje cuando los motivos de tu post son tan claros y fueron tan reales en otro tiempo.
Creo que hasta que no veas tu presente hecho "llanto" no vas a poder creerlo no?, o ilusionarte con ello.
Pero pronto va a pasar, pronto tu bebé va a llegar a demostrarte que podés ser mamá, que ya lo sos!
Espero que esto pase pronto, que dejes de angustiarte y que ese flaco llene tu hogar de felicidad.
Mientras tanto es genial que tengas este espacio para expresarte, siempre crei que eso libera!..asi que acá estamos muchas para escucharte!

Un beso enorme.

July dijo...

Zeta,
Tu historia me connmueve y te deseo lo mejor en este largo camino.
Vamos que te falta muy poco: cuando menos esperes tendras tu bebe en brazos.

Un beso enorme.

Verte dijo...

Hace alrededor de un año escribí el capítulo que me tocaba en el libro que nos reunió esa vez.
Me parece que llegó el momento de dejártelo leer.
Te lo voy a pasar por mail en un ratito. Un abrazo.

InesK dijo...

Zeta, sigo tu blog y la evolución de tu embarazo en Infertilidad-arg.
Se de miedos en el embarazo, de miedos en el parto y se, también, de levantarse a la madrugada porque hay mucho silencio a verificar que los que duermen en su cuna están bien.
A vos te van a tocar esos dentro de muy poquito tiempo.
Un beso,
InesK
PD: vi el video que colgaste y la curiosidad me llevó a googlear el nombre de la cantante, ¿sabías que tuvo una nena? Parece una pavada, pero me alegró tanto!

majito dijo...

Nena... me hiciste caer un lagrimon.. No dudes de que vas a escuchar llorar a tu hijo!!!!
Besotes

Anónimo dijo...

Cuñada... y por sobre todo, mama de mi sobrino...

Me pone muy muy muy, inmensamente, feliz!!!!... leer... "en lo más profundo de mi corazón siento que en poco tiempo estaré escuchando el llanto de mi bebé"

Siiiiiiiiiiiiiii... te esta pasando a vos!!!!!... y pronto seras MAMA... la mama del flacucho mas deseado y esperado por todos

MAMA... Fuerza!!!! que, junto al flacucho, ya estan muy cerquita de la meta

FLACUCHO... ESPERADO SOBRINO... Ya estoy preparando tu llegada

Los quiero mucho a los tres!!!!!

Cuidense!!!!

VANE

Consuelo? dijo...

Mujer aquí la única que no puede escuchar el llanto del bebé soy yo porque soy sorda.....

no escuché llorar a mi hijo, pero ya agarré del pezcueso a mi obstetra que si tengo otro apego inmediato con sangresita y todo y una palmada bien fuerte en el poto para poder escucharlo o al menos verle llorar y si se olvida ya quedamos en que sus honorarios serán $0.-

Virgin dijo...

carajo si te entiendo...
el no poder planear, por no ilusionarse, porque ya sabemos lo que se sufre, porque sabemos que nacimos estrelladas.
Porque no podemos ir al obstetra y que la panzota de al lado te diga: es el primero? y uno (al menos a mi me pasa) por no tener ganas de contar, contestar que si, odiandome por negar esa existencia. Y ya empecé, con solo 4 semanas de embarazo (sigo sin entender porque si realmente tiene dos) ya me clavaron el primer puñal, ayer mientras me sacaba sangre para la beta, la señorita me dice, primer embarazo?
Y no querida, pensé en decirle es el cuarto, pero tengo un solo hijo y no salió de mi, a Dios gracias, pero ufa, nuevamente negué y mi respuesta: si el primero.
Y bueno es así, podemos disfrutar pero a nuestra manera, y esto es sufriendolo, pero bueno como digo, hay que seguir...
Besos nena, ya esta, el flaco se hace cada vez mas presente. Y para cuando No me pueda relajar, casi terminando el primer trimestre... vos podras NO relajarte, con tu flaco en brazos, esta vez si, para vos y para mi, va a ser.

madre hay una sola dijo...

Yo creo que tenés razón en sentirte como te sentís. Es más, creo que si no te sintieras así, estarías loca, o serías un robot. En un momento muy cercano todo esto va a valer la pena, hasta ese momento sólo queda aguantar, no bajar los brazos y pasar el mal trago lo mejor posible. Falta poco, falta tan poco.

Flor dijo...

Zeta, me dejaste con la piel de gallina luego de leerte. Son tan claras tus sensaciones y tan reales que a veces duelen de sólo leerlas.

Me encantó el fin de tu post. Ya no falta casi nada para estar escuchando el llanto de tu hijo.

Que tengas un lindo finde!

Flor

Zeta dijo...

Chicas,

Como siempre, debo agradecerles tanto cariño cibernético. De verdad, me hacen sentir acompañada. Y muchas gracias por recalcarme que YA soy mamá. Por ahí, de tanto "escucharlo" me lo creo.

Consuelo,
Tus palabras son tan directas y precisas! Gracias. Me alegra que la escritura nos haya conectado!

Virgin,
La pregunta "es el primero?" y su respuesta, creo que amerita un post exclusivo. Por ahí en algún momento me inspiro, es todo un tema!!

Besos a todas y gracias por estar ahí!

Zeta

Anónimo dijo...

zeta, te juro que a mi me pasaba igual , mi embarazo lo vivio otra, ahora que ya paso, me pregunto porque no lo disfrute, cada instante de tener a mi hija en mi vientre. Tambien se que es normal, trata de relajarte, de disfrutar las sensaciones, que pasan rapido.
Besos ceciypablo